Acerca de este artículo
Podemos centrarnos en lo que nos falta y ser desdichadas, o podemos decidir enfocarnos en lo que tenemos y decidir alabar al Señor.
No es fácil ser una mujer cristiana, especialmente hoy en día. Tenemos más posibilidades que nuestras madres. Se nos ofrecen libertades que nuestras madres nunca conocieron. Y podemos tomar decisiones que no eran opciones para las mujeres en otras épocas. La vida está llena de decisiones. Tenemos que tomarlas, pero ¿cómo las tomamos bien? Debemos recurrir a la Palabra de Dios en busca de ayuda para tomar decisiones sabias. Allí podemos aprender por precepto y por ejemplo. En este folleto, veremos a dos mujeres bíblicas que tuvieron que lidiar con problemas que a veces son diferentes a los nuestros, pero a veces sorprendentemente similares a los que enfrentamos. Y al observar a estas mujeres reales y las decisiones que tomaron, encontraremos principios que nos ayudarán a aclarar las respuestas que buscamos.