Acerca de este artículo
Sabemos que Dios creó el mundo y que hace que todas las cosas en él armonicen y se equilibren. Él nos dio un sistema autosostenible.
El Dr. Paul Brand vivió todo el siglo XX, excepto los primeros 14 años. Durante esos años, muchos de ellos como médico misionero en la India, pudo ser testigo de la mano del Creador obrando para sanar los cuerpos enfermos de quienes padecían la enfermedad de Hansen. Pero como también le fascinaba el mundo natural, el Dr. Brand vio la mano del Creador obrando en los pájaros y las abejas, las flores y los árboles. En este folleto, extraído de Él satisface mi alma: Una celebración de los dones creativos de Dios para el cuerpo, la mente y el espíritu, traza una analogía entre el don natural de la buena tierra y nuestro crecimiento y nutrición espiritual como seguidores de Cristo.