Acerca de este artículo
¡Hágase tu voluntad!
Sabemos que la oración debería ser una parte esencial de la vida de un creyente, y aun así, ¿cuántas veces ofrecemos oraciones superficiales o le presentamos a Dios nuestra lista de deseos? La oración es un privilegio, pero también es un trabajo duro. El propósito de Dios es que lo conozcamos como Padre, Proveedor, Perdonador y Señor de todas las cosas. El Plan de Jesús para la Oración nos guía a través de "La Oración del Señor" para que no solo sepamos cómo orar, sino también para que conformemos nuestra voluntad a la Suya.