Acerca de este artículo
Pedro no era como una bengala o una bomba de humo, era como un cohete con una mecha defectuosa.
Los terremotos mueven rocas y personas. Y cuando la tierra bajo nuestros pies comienza a temblar, nuestra visión del mundo cambia. Algo así le sucedió a un pescador del primer siglo llamado Simón. Cuando Jesús entró en su vida, la tierra bajo sus pies comenzó a temblar. En este folleto, Bill Crowder nos ofrece una nueva perspectiva de una serie de eventos inesperados en la vida de Simón que lo sacudieron hasta la médula, pero que Jesús usó para transformarlo en Pedro, que significa "roca". Hay mucho que podemos aprender de la lucha de Pedro para volverse "como una roca", estable y consistente. Y con la fuerza que solo Jesús puede dar, nosotros también podemos vencer nuestros fracasos.